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saluto romano il Britney Pagina 2

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Nel sessantacinquesimo anniversario della caduta del fascismo, ho sentito il bisogno di unirmi all’ANPI che, insieme ad una delegazione del Consiglio Comunale di Bologna, ha deposto una corona al Sacrario dei caduti partigiani in Piazza Nettuno.   Una cerimonia semplice e commossa, sotto le insegne della città, medaglia d’oro per la lotta partigiana, e dell’Associazione nazionale dei partigiani per ricordare tutti coloro ai quali dobbiamo la libertà.Iscriviti alla newsletter di Sandra Zampa Nome Cognomee-mail:



Clara Ribes @angelcaido89Para muchos, la sociedad española todavía está dividida en vencedores y vencidos. Todos los monumentos erigidos en memoria de los caídos, siguen siéndolo por los de un solo bando; todas las estatuas, símbolos y nombres de calles que se dejan democráticamente en el olvido, nos recuerdan que todavía quedan vencedores que no van a luchar por los vencidos.El Diccionario de la Real Academia Española define el concepto “fascismo” como un “movimiento político y social de carácter totalitario que se produjo en Italia, por iniciativa de Benito Mussolini, después de la Primera Guerra Mundial” y la “doctrina de este partido italiano y de las similares en otros países”. Manuel Seco, en el Diccionario del Español Actual, aclara que se trata de un “movimiento político de carácter nacionalista y totalitario”. Todos conocemos el “nacional socialismo”, todos sabemos que sus mayores exponentes europeos fueron Mussolini y Hitler, también sabemos que nuestro país vivió 39 años bajo un régimen dictatorial fascista que todavía no ha sido reconocido como tal, y también que algunos grandes dirigentes como Salvador Allende cayeron en ataques totalitarios como el que llevó a cabo Pinochet en Chile.Pero, ¿qué implica el fascismo? Ante todo violencia, pero también supone tiranía, represión, la supremacía de unos sobre el resto, desigualdad, nacionalismo extremo, racismo, homofobia… En definitiva, el fascismo es odio. Y, aunque la mayor parte de diccionarios se basen en el fascio italiano para definir este concepto, no debemos olvidar su presencia en nuestros días y mucho menos en nuestro país.Estos últimos meses se han publicado numerosas piezas que trataban la presencia de miembros del Partido Popular, especialmente de las “Nuevas Generaciones”, posando junto a símbolos fascistas o llevando a cabo saludos de la misma índole. En Levante-EMV encontramos “La bandera franquista también la usan jóvenes del PP de Vila-real. Una miembro del colectivo se fotografía con la enseña anticonstitucional en una celebración” o “El PP valenciano equipara la bandera franquista con la republicana para justificar los gestos fascistas de NNGG” en Elplural.com. Y es que existe una gran polémica en torno a la bandera de España; la rojigualda se adoptó en 1981 (Constitución Española de 1978), habiendo sido utilizada ya a finales del siglo XIX y principios del XX. Entendiendo España como un estado democrático, y leyendo la Constitución Española de 1931, nos encontramos con “Artículo primero. España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo. La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones. La bandera de la República española es roja, amarilla y morada”. Sin embargo, desde que se derogó esta última hasta que entró en vigor la actual, España vivió bajo un régimen absolutista, en el que los poderes emanaban de una sola persona. Podríamos entenderlo como fascismo, ¿verdad? Actualmente numerosos grupos de ultra derecha han abrazado la bandera que fue símbolo de España durante el franquismo, mientras tachaban de ilegal la que promueve un régimen democrático en el que el poder emana del pueblo, y en el que los tres colores simbolizan “la unidad española formada a fines del siglo XV por la reunión de las dos grandes nacionalidades castellana y aragonesa, respondiendo mejor que la bicolor, que en realidad no representaba sino a una parte de nuestra nación española”, según el maestro Joaquín Sero Sabaté en el libro “El niño Republicano”. Muchos de estos jóvenes que, a día de hoy, hacen apología fascista deberían estudiar en qué consistió esa etapa del país realmente; y muchos de los políticos que se permiten el lujo de equiparar la anticonstitucionalidad de estas dos banderas, quizá debieran entender el porqué del color morado. Y, sin ánimo de entrar en materia, dejo caer una reflexión… Si la actual bandera española representa una España monárquica sellada en la Ley de Sucesión de Jefatura del Estado de Francisco Franco, quizá no se debiera tachar de anticonstitucional aquello que visten quienes luchan por un cambio en la forma política del Estado sellado en las urnas.El nuevo proyecto de Ley para reformar el Código Penal presentado por Alberto Ruiz Gallardón, fue aprobado el pasado 20 de septiembre. En el Artículo 510 encontramos el camino que se ha escogido para evitar la difusión de mensajes que promuevan el odio a determinados grupos: “Serán castigados con la pena de prisión de seis meses a dos años y multa de seis a doce meses: Quienes produzcan, elaboren, posean con la finalidad de distribuir, faciliten a terceras personas el acceso, distribuyan, difundan o vendan escritos o cualquier otra clase de material o soportes que por su contenido sean idóneos para fomentar, promover, o incitar directa o indirectamente al odio, hostilidad discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo, o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientación sexual, enfermedad o discapacidad, o para lesionar la dignidad de las personas por representar una grave humillación, menosprecio o descrédito de alguno de los grupos mencionados, de una parte de ellos, o de cualquier persona determinada por razón de su pertenencia a los mismos”. En este mismo artículo figura también el modo de combatir las actitudes que ensalcen fascismos, con la ambigüedad de que han debido ser previamente condenados por determinados órganos: “Quienes nieguen, hagan apología, o trivialicen gravemente los delitos de genocidio, de lesa humanidad o contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado que se hubieran cometido contra un grupo o una parte del mismo […]y que hubieran sido declarados probados por los Tribunales de Nüremberg, por la Corte Penal Internacional o por otros Tribunales internacionales, cuando de este modo se promueva o favorezca un clima de violencia, hostilidad, odio o discriminación contra los mismos”.De este modo, se ha lanzado una bomba de humo sobre las conciencias españolas; ya que mientras una parte de la población se siente aliviada y espera dejar de encontrar símbolos fascistas adornando su país, los sectores más extremistas de la derecha española han descubierto los vacíos legales o van en camino de hacerlo. Esto es lo que encontramos en la página web del partido Democracia Nacional: “Aprobado el nuevo código penal del dictador Gallardón”. Sin embargo, en esta hipócrita reforma, en ningún caso se especifica la criminalización contra las acciones o mensajes de nacionalismo extremo, ni la criminalización de la apología del régimen franquista, que no ha sido declarado como fascismo.Y entre las discusiones de partidos como CiU, que no encuentran en el Código Penal la suficiente penalización de ataques a sectores catalanistas o a personas que viven en las calles, y el Partido Popular, que considera sus medidas más que oportunas y eficientes… Navegando por Twitter encontramos una imagen que nos paraliza, una imagen que debería haber sido eliminada de la red en el mismo instante en que fue difundida, y sus artífices multados como mínimo, siguiendo punto por punto esa nueva reforma que tengo ante mis ojos.Pero el problema va más allá, no sólo reside en las más de 5.000 personas que han compartido esa imagen en la red social desde ayer, ni en los más de 85.000 seguidores que posee la página “Orgullo Nacional” en Twitter (creadores y difusores de dicha imagen), sino en que ninguna de esas personas se ha parado a pensar que están justificando, promoviendo y ensalzando el fascismo, el odio y la violencia. Que ninguna de esas personas ve que han pasado a formar parte de una sociedad corrupta de absolutismo y nacionalismo extremo, de radicalismo y de represión ideológica. Pero sobre todo, lo más triste es que nadie tiene por qué quemar nada… pero en el caso de que así suceda una muerte jamás es la solución. Y melancólicamente pienso en todas aquellas mentes e ideas que Hitler, Mussolini o Franco mataron sólo por ser diferentes, más libres, más… democráticas.





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